Altura de escritorio: guía práctica para teletrabajar
Índice del artículo

La altura del escritorio, combinada con la silla, decide tu postura al teletrabajar. Con unas referencias sencillas evitas dolores de espalda y cuello. Te las damos.
Medidas y proporciones
La referencia de postura neutra: sentado, los pies apoyan planos en el suelo, las rodillas quedan en ángulo recto y los codos, relajados, a la altura del tablero (unos 90°).
Tabla de referencia
| Elemento | Referencia práctica |
|---|---|
| Altura del escritorio | En torno a 72-75 cm |
| Altura del asiento | Regulable, ~42-50 cm según estatura |
| Codos | A ~90°, a la altura del tablero |
| Parte alta de la pantalla | A la altura de los ojos |
Si el escritorio es fijo (los hay habitualmente en 72-75 cm), ajusta la silla a tu cuerpo y, si hace falta, usa un reposapiés. Sube la pantalla con un soporte para no bajar la cabeza.
Errores habituales antes de comprar
- Comprar una silla sin altura regulable.
- Trabajar con la pantalla demasiado baja (fuerza el cuello).
- Elegir un fondo de tablero corto para colocar la pantalla a distancia.
Guías relacionadas
→ Combinar escritorio y silla teletrabajo
→ Escritorio grande o compacto
Preguntas frecuentes
¿Qué altura de escritorio es la estándar? Suele rondar los 72-75 cm; se ajusta la silla para encajar tu postura.
¿Y si el escritorio me queda alto? Sube la silla y añade un reposapiés para mantener los pies apoyados.
¿Dónde coloco la pantalla? Con la parte superior a la altura de los ojos y a una distancia de un brazo aproximadamente.
Ajustes rápidos si algo no encaja
Si tras colocar el puesto notas tensión, revisa por orden: primero la altura de la silla (pies en el suelo, codos a 90°), luego la pantalla (arriba a la altura de los ojos) y por último el apoyo de las muñecas al teclear. Pequeños ajustes —un reposapiés, un soporte de pantalla, acercar la silla— resuelven la mayoría de molestias sin cambiar de mobiliario. La postura cómoda es la que puedes mantener horas sin pensar en ella. Recuerda que el puesto ideal es el que se adapta a ti y no al revés: dedica cinco minutos a ajustar silla, mesa y pantalla el primer día, y tu espalda y tu cuello te lo agradecerán a lo largo de las semanas; una postura cómoda mantenida es más importante que cualquier accesorio caro. Y si compartes el escritorio o cambias a menudo de postura, plantéate accesorios sencillos que suman mucho: un soporte para elevar la pantalla, un reposapiés regulable o una alfombrilla amplia; son inversiones pequeñas que mejoran la ergonomía sin necesidad de cambiar el mueble y se adaptan a distintas personas.
En resumen
Escritorio en torno a 72-75 cm, silla regulable y pantalla a la altura de los ojos: esa es la base de un puesto cómodo. Compara escritorios en la colección de escritorios.